La fertirrigación al permitir el fraccionamiento de los nutrimentos acorde a los requerimientos del cultivo ha posibilitado reducir la cantidad de fertilizantes empleados en el cultivo de arándano. Asimismo, ha brindado mejoras en la producción y calidad de los frutos cosechados.
Las dosis a aplicar de cada nutriente debe estar relacionada al nivel de rendimiento del huerto de arándano y a las propiedades químicas del suelo (análisis de suelo), por lo cual, el programa de fertilización a emplear temporada a temporada debe ser específico en cada huerto.
Los aminoácidos son moléculas componentes de péptidos y proteínas de gran importancia producidos por las plantas. Los aminoácidos son sintetizados de manera normal cumpliendo diversas funciones en la planta; entre las funciones que desarrollan están la mejora en la absorción de nitrógeno, el efecto quelatante de algunos aminoácidos como L-prolina y la actividad antioxidante de la L-glicina betaína y la prolina.
El ácido salicílico (AS) es una hormona vegetal que está presente en todos los órganos vegetales y desempeña un papel fundamental en la regulación del crecimiento, desarrollo e interacción de las plantas con otros organismos patógenos, así como en la inducción de defensa de las plantas frente a diferentes tipos de estreses ambientales (sequia, salinidad, inundaciones, cambios de temperatura, entre otros).
El maíz y en general los cereales no proporcionan una fuente de proteínas nutricionalmente equilibrada para el humano. Lo anterior se debe a que las principales proteínas de almacenamiento del maíz conocidas como prolaminas o zeína, carecen de aminoácidos esenciales (lisina y triptófano) para la nutrición humana.
Para tener un sistema exitoso para la producción comercial del banano, una de las principales condiciones es que el sitio donde se desea establecer cubra los requerimientos climáticos (latitud y altitud, temperatura, precipitación, viento, luz) y edafológicos (textura, pH, materia orgánica, profundidad, contenido de nutrientes) de la planta.
La diabrótica, conocida en su fase larval como gusano alfilerillo, daña principalmente el sistema radical del maíz. La importancia de esta plaga en el cultivo de maíz es tal, que se han calculado reducciones en el rendimiento de entre 1 a 2.5 toneladas, lo cual en muchas regiones llega a representar el 70 % de la producción.
La producción agrícola bajo esquemas orgánicos en la última década ha tenido un gran crecimiento y la producción orgánica de arándano no ha estado exenta de tal fenómeno. En el cultivo de arándano el suministro de nitrógeno es la más grande preocupación en la producción orgánica seguido del potasio.
El uso de películas fotoselectivas (comúnmente llamadas mallas sombra o de sombreado) en áreas de alta radiación solar podría reducir el estrés y permitir un mejor crecimiento y mayores rendimientos en el cultivo del arándano.
La mitad oculta de las plantas, es decir el sistema radical es un componente clave para el rendimiento en los cultivos, por lo que es importante conocer sus características para tomar decisiones respecto a su cuidado y manejo. Por lo tanto, es trascendental saber leer el lenguaje de las raíces.