La salud del suelo es la capacidad continua del suelo para funcionar como ecosistema vital que sustente las plantas, los animales y los humanos (USDA-NTCS, 2012). Para lograr que el suelo funcione de forma correcta, es importante el uso de prácticas de manejo encaminados a mejorar la salud del suelo y con ello lograr beneficios agronómicos (aumentar productividad y la rentabilidad de los cultivos) y ambientales, inmediatos y en el futuro.
En la producción de cultivos un aporte nutricional completo contempla la adición de calcio, ya que las deficiencias de este nutriente en los vegetales provoca: mal desarrollo radical, desarrollo anormal de hojas y enrollamientos, deformación y falta de tamaño de frutos, pudrición apical o blossom end rot, depresión amarga o bitter pit, rajado de frutos, mala vida de anaquel y frutos aguados.
Algunas ventajas que ofrecen los sistemas de riego por goteo bien manejados y con goteros separados a menor distancia son: alejan a las sales de las semillas y mejoran la germinación, pueden ser utilizados para realizar la lixiviación de remediación en los huertos y viñedos, y reducen de manera importante los requisitos de agua para lixiviar. Además, ayudan a diluir la salinidad del suelo para que los rendimientos no se vean afectados.
El molibdeno es absorbido por la planta en forma de ion molibdato. Es un elemento relativamente móvil dentro de la planta. Asimismo, puede ser absorbido en cantidades considerablemente altas sin presentar síntomas de toxicidad. Las funciones principales del molibdeno se encuentran estrechamente relacionadas con la asimilación del nitrógeno.
En las regiones aguacateras de México se encuentran varias especies de insectos del orden Hemiptera (chinches, moscas blancas, psílidos, escamas, chicharritas, etc.), cuyo aparato picador-chupador les concede una alta capacidad para trasmitir patógenos, por lo que su conocimiento taxonómico y biológico es indispensable para la implementación de un programa de manejo integrado en el cultivo de aguacate.
Los aminoácidos tienen funciones múltiples en la fisiología de las plantas; gran capacidad de sustituir parcialmente a los fertilizantes químicos nitrogenados y potencial para prevenir y reducir ESTRESES VEGETALES.
Cada vez contamos con mejores insumos para prevenir (mejor) y/o reducir el ESTRÉS, a saber: Aminoácidos de hidrólisis enzimática, péptidos caracterizados, proteína Harpy, enzimas, vitaminas, algas marinas, ácidos fúlvicos, ácidos carboxílicos, sacáridos, poliaminas, salicilatos, brasinoesteroides, ácido jasmonico, compostas de buena calidad, zeolitas, diatomeas fósiles, fosfitos, silicio móvil, zinc móvil, potasio móvil, selenio, etc.
Un árbol de aguacate puede llegar a tener hasta un millón de flores, produciendo por inflorescencia de 200 a 900 flores y de cada mil flores sólo se cosechan de 1 a 3 frutos. En aguacate, como en otros tantos frutales, el manejo de su floración mediante prácticas adecuadas es la clave para obtener elevadas producciones.
¿Cuánto contribuye la actividad agrícola a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)? Es una pregunta importante, pero cuya respuesta varía según la fuente. Las estimaciones de la contribución total de GEI de todas las actividades agrícolas en el planeta pueden alcanzar hasta el 51 por ciento.
El uso de herramientas del tipo bioestimulantes para regular y mantener un sistema radicular adecuado al cultivo y sus necesidades, es una práctica efectiva para ello e incluye a hormonas, aminoácidos, húmicos, microorganismos y otros.