El Cultivo de Cártamo


Autor: Equipo Editorial INTAGRI

El cártamo (Carthamus tinctorius L.) es una especie vegetal que se encuentra extendida por todo el mundo debido a que de ella se pueden obtener aceites, harinas y alimentos para aves. Originalmente el cártamo era cultivado por sus flores, las cuales se utilizaban para obtención de pigmentos que serían empleados en el teñido de fibras textiles. Existen dos variedades de cártamo: aquellas que producen un aceite con alto porcentaje de monoinsaturados, principalmente ácido oleico y aquellas variedades con alta concentración de ácidos poliinsaturados. Ambos tipos tienen un muy bajo porcentaje de ácidos grasos saturados. Es decir, el contenido de su aceite es cercano a un 75 % de ácido linoleico lo cual es considerablemente mayor al contenido de otras oleaginosas como el olivo. Este tipo de aceites es considerado de alta calidad alimenticia.

Descripción de la planta

Es una oleaginosa anual, erecta y ramificada de la familia Asteraceae. Las plantas llegan a medir entre 1 m a 1.5 m de altura, posee varios cabezas florales globulares de 2 a 4 cm de diámetro, éstas poseen colores brillantes amarillo, naranja o rojo, que florecen en pleno verano. Cada cabeza floral produce entre 15 y 30 semillas, las cuales permanecen protegidas luego de la madurez, evitando pérdidas por desgrane o ataque de pájaros.

Requerimiento del Cultivo para la Producción

Es una planta que se adapta a suelos poco fértiles, a diferentes climas y necesita poca agua, por lo que es una especie altamente adaptada a condiciones de aridez. Los mejores rendimientos de cártamo se obtienen en suelos profundos, fértiles y bien drenados. La temperatura óptima es entre 20 y 35 °C, puede soportar temperaturas entre los 5°C y 10 °C, temperaturas más bajas afectan su desarrollo, causando quemaduras en el área florar, en etapa de desarrollo es un poco más tolerante. Algunos reportes señalan que a mayor densidad de población la planta es más susceptible a heladas. Mientras que las temperaturas mayores de 40 °C afectan la polinización y por consecuencia la producción y calidad de la semilla.

Fertilización al suelo

El nitrógeno es la base de nutrición del cártamo y es el elemento demandado en mayor cantidad. Sin nitrógeno la planta no podrá elaborar los materiales de reserva que han de alimentar los órganos en la etapa de crecimiento y desarrollo.

Por lo que se recomienda un mayor aporte de nitrógeno, pero debe ir considerarse el análisis de suelo para definir la dosis de otros macronutrimentos como fósforo y potasio para obtener un adecuado rendimiento.

Cabeza floral del cártamo

Figura 1. Cabeza floral del Cártamo

Foto: sader.gob.mx

La importancia del control de malezas

El cultivo de cártamo requiere de prácticas adecuadas de control de maleza para evitar reducciones en su rendimiento. En este cultivo las malas hierbas aparecen desde sus primeras etapas y sobre todo cuando la plántula de cártamo crece lentamente y permanece en estado de roseta por varios días, en esta etapa la planta es extremadamente susceptible a la competencia de las malezas, la cual puede disminuir hasta un 65% el rendimiento del grano. Para evitar dicha disminución se recomienda realizar medidas de control de maleza durante los 60 días posteriores la emergencia del cultivo, periodo al que se le ha denominado como crítico de competencia maleza-cártamo.

Métodos de control de malezas

Los métodos de control para las malezas se clasifican en culturales, químicos, biológicos e integrados. Estos métodos aplicados en su época adecuada y con las frecuencias y seguimiento óptimos, permiten mantener las malezas en niveles que no ocasionan reducciones significativas en el rendimiento del cártamo. Como estrategias culturales se recomienda la limpieza de maquinaria, aperos, semilla de siembra, así como evitar la formación de semilla de maleza por medio de estiércoles fermentados. En las estrategias de control correctivo se incluye el arranque y escardas manuales, así como el uso de cultivadoras, la rotación de cultivos, el mejor uso de los métodos y densidades de siembra. Mientras que las medidas preventivas suelen ser más prácticas, económicas y tienen como objetivo evitar la introducción y el establecimiento de especies nocivas al terreno y está basado principalmente en mantener libre de malezas los entresurcos, caminos o canales considerando que, en los distritos de riego el agua y el viento constituyen un medio natural altamente dispersante de malezas. Las prácticas preventivas permitirán evitar la diseminación de semillas y fragmentos de rizomas, raíces, estolones, o cualquier tipo de materia que provoque la proliferación de plantas no deseadas dentro del predio.

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Cita correcta de este artículo

INTAGRI. 2021. El Cártamo. Serie Poscosecha y Comercialización, Núm. 18. Artículos técnicos de INTAGRI. México. 3 p.

Literatura consultada

  • SADER. 2019. Cártamo. Comité Nacional Sistema Producto-Oleaginosas. 5 p
  • CNSP. 2006. Alternativas para el Desarrollo de Cártamo (Carthamus tinctorius L.) Usos y Propiedades. Comité Nacional Sistema Producto-Oleaginosas. 16 p.
  •  Gutiérrez, N. 2014. Técnicas para el Cultivo de Cártamo. Agricultura y Desarrollo Rural. SADER-Jalisco. 8p.
  • Valadez, G. J.; Cervantes, M. J. E. 2014. Guayalejo, Variedad de Cártamo para la Región Sur de Tamaulipas. Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias. Campo Experimental Las Huastecas. 32 p.

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