Curso Virtual: Manejo Integrado de Insectos Plaga de Hortalizas en los Trópicos

Curso Virtual

Manejo Integrado de Insectos como Plagas de Hortalizas en los Trópicos

 

Manejo intagrado de plagas en hortalizas

Introducción

Como concepto, el manejo integrado de plagas (MIP) no surgió en hortalizas ni en los trópicos. Sin embargo, 57 años después de acuñado el término, los predios hortícolas en los trópicos representan escenarios donde día a día se libra una incesante lucha por darle sentido y concreción a este paradigma, para beneficio de los productores, así como de la sociedad como un todo. Pero lograr esto no es sencillo, pues los sistemas de producción de hortalizas poseen varias características que dificultan la aplicación de programas de MIP, como lo son su corta temporada de producción, así como el ataque de insectos y patógenos con gran capacidad reproductiva, de movilidad o diseminación, y de persistencia en el tiempo.

Estos factores, más la alta rentabilidad de sus productos, hacen que los agricultores apliquen plaguicidas con gran frecuencia y en altas dosis, puesto que la inversión se puede recuperar a corto plazo, lo cual a su vez incrementa el riesgo de presencia de residuos, dado  que muchas hortalizas se consumen frescas, sin cocción alguna, lo que aumenta la exposición de la población a estas sustancias. Además, los consumidores -sobre todo en el primer mundo- son muy exigentes en cuanto al aspecto externo de las hortalizas que compran, de modo que para lograr esa impecabilidad, los agricultores se ven forzados a efectuar atomizaciones en forma excesiva. De ahí surge el dilema, en un juego delicado y riesgoso, entre la aceptación del consumidor y el rechazo de productos -por límites de tolerancia no aceptables de residuos- en los puertos de embarque del país receptor.

Lograr este balance, así como evitar o al menos atenuar otras consecuencias indeseables del uso unilateral, indiscriminado y desmedido de plaguicidas, podría ser posible si se recurre a la noción y las prácticas del MIP, como se ha demostrado en sistemas hortícolas de varios países, incluyendo los del trópico americano. Cabe acotar que el MIP se sustenta en tres principios: a) la convivencia o coexistencia con las plagas; b) la priorización de métodos de carácter preventivo; y c) la sostenibilidad económica y ambiental de las opciones tecnológicas ofrecidas. Es decir, estos principios son una especie de guía conceptual para el diseño de todo programa de MIP, contra cualesquiera plagas y en cualquier cultivo.

Conviene resaltar que la utilización de métodos de carácter preventivo obedece a las siguientes cuatro razones: a) es más conveniente y barato prevenir que curar; b) es una manera de anticiparse a que el daño ocurra; c) se evitan perturbaciones agroecológicas indeseables; y d) los métodos tienen un efecto más o menos perdurable. En síntesis, en el mediano y largo plazos, los métodos preventivos deberían ser los más eficaces y económicos, que es lo que más interesa a un agricultor, a la vez que se protege el agua, los suelos y la biota benéfica, así como la salud de los agricultores y los consumidores.

Para ilustrar la aplicabilidad de estos conceptos, en el presente curso se demuestra la factibilidad de desarrollar programas de MIP para la mosquita blanca (Bemisia tabaci), la principal plaga de hortalizas en los trópicos del mundo, con base en el conocimiento de sus características bioecológicas.

Objetivo del curso

Familiarizarse con los conceptos, los conocimientos y las técnicas más novedosas para  el manejo integrado de las plagas que atacan a las hortalizas en los trópicos, con énfasis en la mosquita blanca.

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