Visión General del Riego en el Mundo


Autor: Manuel Martín Arroyo

En la actualidad, nos encontramos en una situación de sequía persistente a nivel mundial, que los expertos afirman que se ha prolongado durante los últimos años; lo que pone de manifiesto que el agua es uno de los recursos más afectados por los efectos del cambio climático. A ello se suma el hecho de que en 2050 se prevé un incremento de la demanda mundial de agua en un 40%, lo que conllevará incrementar la optimización de su uso, la mejora y modernización de las instalaciones actuales y la apuesta decidida por la digitalización. La necesidad de financiación aparejada para ello se estima entre los 200,000 y los 600,000 millones de euros, según las conclusiones de la última Conferencia Mundial del Agua de Naciones Unidas.

Uso de agua en la agricultura

En la actualidad, el 72% de todas las extracciones mundiales de agua dulce se destinan al sector agrario. Es importante recordar que la agricultura de secano produce el 60% de los alimentos en el mundo y ocupa el 80% de las tierras cultivadas, mientras que la agricultura de riego genera el 40% utilizando el 20% de la superficie, gracias a su mayor productividad.

Según la Comisión Internacional de Riego y Drenaje, en el mundo se riegan 328 millones de hectáreas, una cifra que ha pasado de 158 millones de hectáreas en 1970 a 258 millones en 1990 y, posteriormente, a los actuales 328 millones de hectáreas.

Por continentes, las cifras que maneja la FAO sitúan a Asia como el principal continente en extensión de riego, con más de 215 millones de hectáreas; le sigue América, con más de 51 millones de hectáreas; Europa (UE), que supera los 25 millones de hectáreas; África, con más de 14 millones de hectáreas; y Oceanía, en último lugar, con una cifra superior a los 5 millones de hectáreas.

Canal de agua de riego.

Figura 1. El agua es uno de los recursos más afectados por el cambio climático.

Fuente: Arroyo, 2023.

Por continentes, las cifras que maneja la FAO sitúan a Asia como el principal continente en extensión de riego, con más de 215 millones de hectáreas; le sigue América, con más de 51 millones de hectáreas; Europa (UE), que supera los 25 millones de hectáreas; África, con más de 14 millones de hectáreas; y Oceanía, en último lugar, con una cifra superior a los 5 millones de hectáreas.

Por países, distribuidos por cada continente: en Asia sobresalen China, con más de 75 millones de hectáreas de superficie de riego, e India, que supera los 70 millones; también Pakistán, con más de 15 millones; Irán, que supera los 7 millones; Tailandia, Indonesia Turquía y Uzbekistán, por encima de los 5 millones; y Bangladesh, Irak, Japón, Afganistán y Vietnam, que sobrepasan los 3 y hasta los 4 millones. En América destaca Estados Unidos, con cerca de 27 millones de hectáreas, seguido de México, con más de 7; Brasil, que supera los 4; Argentina, Chile y Perú, que pasan de 2 millones; y en el grupo de alrededor de un millón, Canadá, Colombia, Ecuador y Cuba.

En la UE hay más de 25 millones de hectáreas agrícolas de riego. Hay que tener en cuenta que entre 2005 y 2016, la superficie agrícola de la UE se redujo un 3.5% y la extensión que usa riego descendió un 6.1%. Por países, Rusia sobrepasa los 4 millones de hectáreas con riego; Italia y España sobresalen con los mayores territorios de agricultura con riego, ambos rozando los 4 millones de hectáreas; Francia, al borde de los 3 millones; Ucrania se sitúa por encima de 2 millones; Grecia cerca de 2 millones; Portugal, en torno a un millón; y con más de medio millón, Bulgaria, Alemania, Dinamarca y Países Bajos.

En África, lidera el ranking Egipto, con alrededor de 4 millones de hectáreas de riego; Marruecos y Sudán le siguen con más de 2 millones; por encima de un millón se encuentran Sudáfrica y Madagascar; y entre medio millón y un millón, Argelia, Libia y Túnez. Por último, en Oceanía, la mayor superficie de riego la ostenta Australia, con más de 1.5 millones de hectáreas, seguida de Nueva Zelanda, que se acerca al millón.

Tipos de sistema de riego

Solamente el 6% de la superficie mundial regable cuenta con sistemas de riego localizado. Dentro de la tipología de sistemas de riego, los datos disponibles que ofrece la FAO se centran en aspersión y riego localizado. Estas cifras recogen que el líder mundial en superficie con riego, China, utiliza la aspersión en algo menos de 3.5 millones de hectáreas, es decir, en el 4.6% del total; mientras que el riego localizado no llega al millón de hectáreas, lo que supone apenas un 1%. En India, el uso de aspersión es del 2.2%, mientras que el riego localizado no llega al 0.9%.

En Estados Unidos, el 48% de su superficie de riego utiliza aspersión, porcentaje que desciende con el riego localizado hasta el 7%. México dispone de riego por aspersión en el 5% del total, mientras que el riego localizado cae al 2.3%. Egipto, por su parte, sobresale en el uso de riego localizado, por encima del uso de aspersión (11.4%), con un porcentaje que supera el 13%. En Europa, Italia utiliza la aspersión en el 38.5% y el riego localizado en el 24%; y Francia usa la aspersión en el 87% del total, mientras que el riego localizado apenas llega al 0.1%. Australia cuenta con riego por aspersión en el 20.5% de su superficie, mientras que el riego localizado se sitúa en el 6.7%.

Estrés hídrico 

Evaluación de cintilla de riego.

Figura 2. El riego localizado a pesar de tener una mayor efectividad en el uso del agua es, generalmente, el menos empleado alrededor del mundo.

Fuente: INTAGRI, 2004.

Los datos que maneja la FAO revelan que las extracciones mundiales de aguas subterráneas para la agricultura de riego se estiman en 820 km³ al año. Esto supone un aumento del 19% entre 2010 y 2018. Las extracciones de aguas subterráneas para la agricultura de riego representan más del 30% de las extracciones agrícolas de agua dulce y siguen creciendo a un ritmo medio anual del 2.2%. Las aguas subterráneas se encuentran sometidas a una explotación intensiva en la mayoría de los principales acuíferos del mundo y a lo largo de las llanuras costeras altamente productivas, donde la intrusión salina supone una amenaza constante.

La FAO recalca que las zonas de riego en condiciones de estrés se relacionan estrechamente con el uso intensivo de aguas subterráneas y el agotamiento de los acuíferos. Además, estima que las repercusiones en la producción de cultivos de riego continuarán incidiendo en el agotamiento freático, principalmente, en Asia oriental, la región de Oriente Medio y Asia occidental, América septentrional y Asia meridional.

El indicador 6.4.2 de los ODS cuantifica el nivel de estrés hídrico y se define como la razón entre el total de agua dulce extraída por los principales sectores (agrícola, industrial y municipal) y el total de recursos de agua dulce renovables, después de haber considerado las necesidades de caudal ambiental. Una relación menor o igual al 25% indica que no hay estrés; entre el 25% y el 50% indica que el estrés es bajo; cuando la proporción va del 50% al 75% el estrés hídrico es medio; entre el 75% y el 100% indica que el estrés es alto; y si la proporción supera el 100% el estrés hídrico es crítico.

A nivel mundial, el indicador 6.4.2 de los ODS registró una media del 18% en 2018. Europa experimenta un nivel de estrés hídrico bajo, situado en poco más del 8%, mientras que Asia oriental y Asia occidental se sitúan entre el 45% y el 70%; en Asia central y meridional superan el 70%; y en África septentrional superan el 100%. Según la FAO, la reutilización y desalinización del agua, sigue siendo escaso, aunque está creciendo, en especial en zonas con escasez de agua como la región de Oriente Medio y Asia occidental.

Los datos constatan que el estrés hídrico es alto en todas las cuencas con una agricultura de riego intensa y ciudades densamente pobladas, donde los recursos de agua son escasos debido a las condiciones climáticas. Las cuencas afectadas por niveles altos o críticos de estrés hídrico se encuentran en regiones con un alto estrés hídrico como África septentrional, América septentrional, Asia central y meridional y la costa occidental de América Latina.

Retos del riego

Es fundamental tanto la instalación de sistemas de riego por goteo como su manejo óptimo y mantenimiento, para garantizar la máxima productividad con la mayor eficiencia hídrica posible, combatiendo así la escasez de agua que estamos padeciendo. En este sentido, el sector agrícola está apostando cada vez más por sistemas de riego más eficientes, modernizando y digitalizando la agricultura de riego y utilizando variedades cada vez más resistentes a la sequía y el estrés hídrico, así como adoptando técnicas de manejo de riego adaptadas a la escasez de recursos como son el riego deficitario controlado en aquellos cultivos donde se pueden aplicar con éxito.

Está previsto que en los próximos años se produzca una revolución en la agricultura de riego a nivel mundial, incrementándose la superficie de riego donde la disponibilidad de recursos hídricos lo permita y eliminándose la superficie de riego donde no sea viable medioambientalmente por no disponer de recursos hídricos suficientes; realizándose nuevas infraestructuras para riego en las zonas regables, instalándose nuevos sistemas de riego inteligente más eficientes y en muchas zonas regables se producirá un cambio de cultivos hacia modelos de alta eficiencia, donde el uso de las nuevas tecnologías, las energías renovables y el análisis del ciclo de vida del producto jugarán un papel fundamental.

En resumen, debemos impulsar un modelo de producción agrícola más sostenible, moderno y digitalizado para afrontar los grandes retos del sector agrícola.

Sistema de riego por goteo en frutales.

Figura 3. El riego por goteo puede ayudarnos a garantizar la máxima productividad, con la mayor eficiencia hídrica posible.

Fuente: INTAGRI, 2020.

Cita correcta de este articulo

Arroyo, M. M. 2023. Visión General del Riego en el Mundo. Serie Agua y Riego. Num. 39. Artículos técnicos de INTAGRI. Mexico. 4 p.

Redes Sociales:

Se prohíbe la reproducción total o parcial de este documento sin previa autorización de Intagri, S.C.

Artículos Relacionados


El Cambio climático y sus efectos en los viñedos

El Cambio climático y sus efectos en los viñedos

La Fisiología, productividad y ciclo fenológico de la vid dependen considerablemente de las condiciones climáticas y meteorológicas de la región en la que se encuentre la explotación agrícola. Con el aumento de la temperatura, la vitivinicultura debe adaptarse a los nuevos fenómenos extremos, con el fin de no presentar efectos negativos en la productividad.

4396 Visitas
Comentarios

Compartir en Redes Sociales:


Cambio Climático Afecta más al Agro y Amenaza la Seguridad Alimentaria de AL

Cambio Climático Afecta más al Agro y Amenaza la Seguridad Alimentaria de AL

El cambio climático amenaza la base de la seguridad alimentaria de América Latina y el Caribe, pues el sector más afectado es el agrícola, señala un estudio conjunto de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).

6936 Visitas
Comentarios

Compartir en Redes Sociales:


Para realizar un comentario tienes que iniciar sesión

Comentarios

Aún no hay comentarios sobre el artículo