\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t Salino-sódico<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t >4<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t >15<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t <8.5<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n\r\nEn un suelo salino se acumulan cationes como sodio (Na+<\/sup>), potasio (K+<\/sup>), calcio (Ca+2<\/sup>) y magnesio (Mg+2<\/sup>), así como los aniones cloro (Cl-<\/sup>), sulfato (SO4<\/sub>-2<\/sup>), bicarbonato HCO3<\/sub>-<\/sup>) y carbonato (CO3<\/sub>-2<\/sup>). Por otro lado, los suelos sódicos cuentan con altos contenidos de Na, pero no de las demás sales anteriormente enlistadas.<\/p>\r\n\r\n\r\n \r\n Manejo.<\/strong> Los suelos salinos son manejados con lavado, mientras que a los suelos sódicos se les aplican mejoradores a base de calcio (yeso agrícola) o formadores de calcio (azufre, ácido sulfúrico, polisulfuro de calcio o amonio) y posteriormente la aplicación de láminas de riego para eliminar el sulfato de sodio excesivo de la solución de suelo, mejorando las características físicas que se afectaban por la presencia de sodio (Castellanos, 2000). Por otro lado, a los suelos salino-sódicos se les aplican primero mejoradores de suelo, como los enunciados anteriormente, y después se aplican láminas de lavado. <\/p>\r\n\r\nOrigen. <\/strong>Los procesos que originan la salinidad de los suelos pueden ser los siguientes:<\/p>\r\n\r\n\r\n\t- Meteorización de rocas o materiales parentales.<\/span><\/li>\r\n\t
- Mantos freáticos elevados que no impiden el movimiento vertical del agua.<\/span><\/li>\r\n\t
- Calidad pobre del agua de riego (contenido alto de sales).<\/span><\/li>\r\n\t
- Mal manejo del riego, donde la lámina de drenaje es insuficiente para el lavado de sales.<\/span><\/li>\r\n\t
- Ex vasos de lagos o lagunas sometidos a evaporación por largos períodos.<\/span><\/li>\r\n\t
- Aplicación excesiva de fertilizantes, abonos animales o compostas.<\/span><\/li>\r\n<\/ul>\r\n<\/div>\r\n\r\n
 \r\n \r\n\t\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t Figura 2. El requerimiento de lavado puede ir de un 5 a 10 % más de agua, adicional a la lámina de riego. <\/strong><\/span><\/p>\r\n\r\n\t\t\tFoto: Intagri <\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\nMétodos para medir la salinidad. <\/strong>La salinidad del suelo se mide a través de dos métodos: 1) conductividad eléctrica en el extracto de saturación (CEe<\/sub>); 2) conductividad eléctrica en extracto 1:2, es decir, que por cada unidad de suelo se agregan dos de agua. El último método se caracteriza por ser práctico y sencillo. Muchos de los reportes están referidos en CEe<\/sub>. En el cuadro 2 se tiene la equivalencia entre los valores de ambos métodos.<\/span><\/p>\r\n\r\n\r\n\t\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t Cuadro 2. Relación entre CEe y conductividad eléctrica en extracto 1:2, para suelos de diversas texturas del centro de México. <\/strong><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n\t\t\tFuente: Agrolab, 1999.<\/span><\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t CE en suelo: agua (1:2)<\/strong><\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t CEe<\/sub><\/strong><\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t <0.15<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t <0.4<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 0.15-0.5<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t 0.4-1.2<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 0.5-1.0<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t 1.2-2.4<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 1.0-1.5<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t 2.4-3.8<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 1.5-2.0<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t 3.8-5.5<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 2.0-2.5<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t 5.5-7.9<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t >2.5<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t >7.9<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n\r\n\r\n \r\n ¿Para qué sirve conocer la CE en los suelos?<\/strong><\/span><\/p>\r\n\r\nDeterminar la CE es fundamental para tomar las decisiones de manejo del suelo, si es necesario algún mejorador del suelo o no, y para determinar la fracción de lavado que se adicionará. También conocer este parámetro del suelo facilita determinar el cultivo y variedad a establecer de acuerdo a su tolerancia a los niveles de salinidad presentes en el suelo. El sistema de cultivo, ya sea surcos o en melgas, de igual forma se puede determinar al conocer la salinidad del suelo, e incluso el manejo del agua en los sistemas de riego y ubicación de la cinta de riego por goteo, cuando así sea el caso. La importancia del contenido de sales a través del valor de CE, permite tomar la decisión de utilizar el suelo para fines agrícolas o no hacerlo (Cuadro 3), dependiendo del sistema de riego. Parcelas que cuentan con sistemas de fertirrigación ayudan a manejar la salinidad de manera localizada, pues mediante este sistema pueden mover las sales fuera del bulbo de humedad, donde está ubicada la mayor parte del sistema radical de las plantas, logrando un impacto menos negativo sobre el cultivo. El riego por goteo, es entonces aquel que permite una mayor versatilidad para el manejo de las sales del suelo.<\/p>\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\n \r\n\t\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t Cuadro 3. Clasificación de los suelos en base a su CEe<\/sub> y el efecto general sobre los cultivos. <\/strong><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n\t\t\tFuente: Castellanos, 2000.<\/span><\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t CEe<\/sub><\/strong><\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t Condiciones de salinidad y efecto sobre las plantas<\/strong><\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t <1<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t Suelo libre de sales.<\/strong> No existe restricción para ningún cultivo.<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 1-2<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t Suelo muy bajo en sales. <\/strong>Algunos cultivos muy sensibles pueden ver restringidos sus rendimientos.<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 2-4<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t Suelo moderadamente salino. <\/strong>Los rendimientos de cultivos sensibles pueden verse afectados en su rendimiento.<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 4-8<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t Suelo salino.<\/strong> El rendimiento de casi todos los cultivos se ve afectado por esta condición de salinidad.<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t 8-16<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t Suelo altamente salino. <\/strong>Solo los cultivos muy resistentes a la salinidad pueden crecer en estos suelos.<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t >16<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t\t | \r\n\t\t\t Suelo extremadamente salino.<\/strong> Prácticamente ningún cultivo convencional puede crecer económicamente en estos suelos.<\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n\r\n\r\n \r\n <\/p>\r\n\r\n La conductividad eléctrica y su influencia sobre los cultivos<\/strong><\/span><\/p>\r\n\r\nSíntomas y daños por salinidad en los cultivos.<\/strong> La salinidad disminuye el crecimiento de los cultivos al ocasionar una disminución en la disponibilidad de agua, llegando a presentar síntomas similares a los provocados por una sequía, aún cuando se tengan niveles suficientes de humedad en el suelo. Los síntomas varían con los estados fenológicos de los cultivos, los cuales son más severos en las etapas iniciales de crecimiento de los cultivos, sobre todo durante la germinación de semilla. Otros de los síntomas que se aprecian en los cultivos por altas concentraciones de sales son el retraso en el crecimiento y\/o la presencia de distintas decoloraciones dependiendo de la especie, principalmente la coloración verde-azulada de la planta. La apariencia azulosa es resultado de una cubierta cerosa con un espesor poco <\/p>\r\n\r\nLos síntomas varían con los estados fenológicos de los cultivos, los cuales son más severos en las etapas iniciales de crecimiento de los cultivos, sobre todo durante la germinación de semilla. Otros de los síntomas que se aprecian en los cultivos por altas concentraciones de sales son el retraso en el crecimiento y\/o la presencia de distintas decoloraciones dependiendo de la especie, principalmente la coloración verde-azulada de la planta. La apariencia azulosa es resultado de una cubierta cerosa con un espesor poco común sobre la hoja y el color verde más intenso debido a una concentración de clorofila por unidad de superficie del follaje. En ocasiones, se generan clorosis en el follaje por el alto contenido de sales, asociado al uso de aguas de riego con alto contenido de bicarbonatos.<\/p>\r\n<\/div>\r\n\r\n \r\n <\/p>\r\n \r\n \r\n\t\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t Figura 3. Síntomas en el follaje por salinidad del suelo en el cultivo de caqui. <\/strong><\/span><\/p>\r\n\r\n\t\t\tFoto: IVIA <\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n \r\n Algunas especies desarrollan áreas necróticas en la punta, así como en los bordes del follaje al crecer en suelos salinos.<\/p>\r\n\r\n Rendimientos de los cultivos.<\/strong> No todos los cultivos tendrán la misma respuesta a un mismo nivel de salinidad, algunas especies producen rendimientos aceptables a niveles altos. Cultivos sensibles tienen rendimientos pobres al incrementar mínimamente la CE del suelo (Cuadro 4). La diferencia de estas especies está estrechamente relacionada con su fisiología, y para ser más precisos con la adaptación osmótica (reducen su potencial osmótico al igual que el agua salina) que tienen sus raíces para mantener el flujo de agua del suelo hacia ellas.<\/span><\/p>\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\t\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t Cuadro 4. Tolerancia de los cultivos a la salinidad, expresada en el porcentaje de rendimiento.<\/strong><\/span><\/span><\/p>\r\n\r\n\t\t\tFuente: Mass y Hoffman (1977) y Carter (1981).<\/span><\/span><\/p>\r\n\t\t\t<\/td>\r\n\t\t<\/tr>\r\n\t\t\r\n\t\t\t| \r\n\t\t\t
| | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | |